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Infantil Masculino B 0 - 1 CF Rayo 70 A

El Infantil B de La Meca de Rivas pierde su racha de imbatibilidad de 18 encuentros.

El partido más esperado de la temporada, primero contra segundo, dos equipos con cuatro puntos de diferencia en la clasificación que se veían de nuevo las caras tras la primera vuelta.

La Meca contaba con 85 goles a favor y 13 en contra, mientras que el Rayo 70 sumaba 64 y 12, respectivamente. Como dato, un único jugador llevaba la mitad de esos goles en su cuenta particular.

Nuestro Infantil B preparó un partido para, desde la solidez, confianza y seguridad defensiva, poder contrarrestar las acometidas de los delanteros rivales, que contaban con una velocidad, potencia y físico superior en el desborde. A partir de ahí, los chicos intentaron proponer su juego encontrando al hombre libre en el centro del campo y jugar en esos espacios que iban a aparecer tras su línea defensiva. Por eso, el equipo cambió el sistema para dotar de un jugador más en primera línea tanto para el momento con balón como para las ayudas defensivas ante esos desbordes, contraataques y balones largos a la carrera del Rayo 70.

El Rayo 70 salió con todo, sin especular, con un sistema que ya habíamos visto la semana anterior y estaba entre el 1-4-2-3-1 o el 1-4-2-4. Defensa presionante y recuperación más contraataque rápido y profundo, buscando a sus jugadores referencia. Una buena línea de cuatro y un doble pivote que equilibraba las recuperaciones de su línea defensiva y se encargaban de abastecer a sus descolgados.

Los primeros diez minutos fueron de nuestros chicos, que no se dejaron intimidar ante el pichichi del grupo: el primer tiro a puerta, varios saques de esquina, la primera falta y el resultado favorable del primer duelo corrió a nuestro cargo. El equipo mantuvo buen orden, concentración y actitud y las ayudas defensivas fueron realmente eficaces, ya que el pichichi apenas consiguió tirar a puerta con espacio y tiempo suficiente de manera centrada, puesto que siempre se consiguió orientarle hacia fuera. Por parte de los dos equipos se tuvieron como mucho un par de ocasiones peligrosas, un remate de cabeza que bloca el portero rival a la salida de un córner y un centro muy peligroso por parte de los visitantes. Sin embargo, en el minuto 30, a la salida de un córner a favor, un despeje al borde del área y, posteriormente, un fallo técnico en la ejecución de un segundo centro de primeras provocó que un nuevo despeje, esta vez potente con el empeine, traspasara la línea de medio campo y los dos jugadores locales que intentaron despejar el balón no lo consiguieron, así que el delantero rival conseguía marcar por encima del portero en su salida. Duro mazazo.

En la segunda parte, salimos con la misma tónica y sistema, y La Meca de Rivas pudo arrinconar al equipo visitante en su propio campo durante gran parte, pero chocándose con su muro en la frontal del área sin disponer de ocasiones claras excepto a balón parado. Y en una de esas, dos ocasiones subsiguientes, se pudo obrar el empate, pero su portero lo evitó en una magnífica intervención. Una falta botada por Diego y un remate en frontal del área de meta permitieron lucirse al guardameta con una parada con el pie a bocajarro que envió a córner ante la celebración de la gran mayoría de los asistentes.

El córner también botado por Diego se envió con un remate franco por encima del larguero. La pelota no quiso entrar. El paso de los minutos aumentaba más la presión que caía como una losa sobre las mentes de los chicos y el partido acabó como al descanso, muriendo en la orilla pero, eso sí, habiéndolo dado todo con orgullo y coraje y corazón.

“No tengo nada que reprochar al equipo, han plantado cara y han conseguido que el máximo goleador se vaya de vacío, algo que no había pasado hasta el momento. 18 jornadas sin conocer la derrota se dice fácil pero no se valora como es debido y lo mejor de todo es que llegamos a la recta final dependiendo de nosotros. Ése debe ser el mensaje”, comentó Héctor Benito al finalizar el partido.

“Las evaluaciones no deben hacerse en función de lo que se obtiene sino en función de lo que se merece. Y estos chicos conseguirán lo que merecen, tarde o temprano.”