• Área de Psicología

¿Qué es el autodiálogo y qué utilidad tiene a nivel deportivo?

¿Hablas contigo mismo cuando estás cocinando o a la hora de tirar un penalti? Posiblemente nunca te hayas parado a pensarlo, pero seguramente sí que lo hagas. Esto es lo que se conoce como autodiálogo, y es el diálogo interno que las personas mantenemos con nosotros mismos, el cuál nos permite conducir nuestras actuaciones. Esta conversación, aunque inconsciente, determina nuestra manera de comportarnos y hace que experimentemos distintos sentimientos.

Imaginemos que estamos disputando un partido importante. Estamos entrando en un círculo vicioso de nervios y pesimismo, donde no dejamos de repetirnos expresiones del tipo “tengo muy pocas opciones, el rival es mucho mejor que nosotros”, “soy malísimo, no voy a meter ni un gol”, “si es que no tenemos nada que hacer, además siempre meto la pata en los partidos importantes…”. ¿Crees que estarías afrontando el encuentro de la mejor manera posible? Claramente no.

Sin embargo, estamos de enhorabuena, y es que esos pensamientos, y, en consecuencia, nuestro diálogo interno, son aprendidos, por lo que también podemos desaprender estas malas prácticas y aprender nuevas formas más sanas de pensar respecto a nosotros, los demás y el mundo.


Entonces, ¿cómo puede favorecer un autodiálogo positivo a nuestra práctica deportiva? Como hemos comentado anteriormente, el autodiálogo es todo lo que te dices a ti mismo, antes, durante y después de los entrenamientos y competiciones. La importancia de esto radica en la naturaleza de esos pensamientos o frases que te repites a ti mismo; si son positivos (por ejemplo, “hemos entrenado mucho para este momento, podemos con ello”) influirán de manera positiva en tu rendimiento, mientras que si son negativos (por ejemplo, “el otro equipo es mejor que nosotros”), tu rendimiento disminuirá.


El autodiálogo instructivo y el autodiálogo motivacional


En este sentido, tenemos dos tipos de autodiálogo que pueden ayudarnos a mejorar nuestro rendimiento. Por un lado, el instructivo, y por otro, el motivacional. El primero de ellos nos ayuda a mejorar nuestra eficacia en una determinada práctica, ya que consiste en darnos instrucciones (por ejemplo, golpea más fuerte el balón, corre más rápido…). Además, influye en nuestra memoria, ya que darnos esas pautas y visualizarnos llevando a cabo el ejercicio favorece la puesta en práctica del mismo con un mejor desempeño. Por otro lado, el auto diálogo motivacional consiste en repetirnos frases que influyan en la mejora de nuestro estado emocional, por ejemplo, “he entrenado durante mucho tiempo para este partido”, “sí podemos”, “esto ya lo hemos practicado exitosamente en los entrenamientos”… Este tipo de pensamientos nos ayudan a mejorar la confianza en nosotros mismos, nos motivan y potencian un buen estado de ánimo.

Para reflejar todo lo que hemos comentado, os traigo una investigación realizada por la Universidad de Waseda de Japón que estudió cómo el diálogo interno podía influir en los resultados. Como podéis imaginar, los resultados mostraron que un auto diálogo positivo mejora el rendimiento físico en un 11%.


Lo que hicieron fue llevar a cabo un ejercicio de equilibrio simple con los estudiantes. Estos completaron el ejercicio y a continuación, se les dio 30 segundos para descansar antes de completar una segunda vez. Tras este parón recibieron instrucciones de prestar atención a su diálogo interno. Después se les preguntó acerca de esto; algunos de ellos afirmaron haber tenido consigo mismos una charla negativa, otros informaron de un auto diálogo positivo y el resto del grupo de una combinación de pensamientos negativos y positivos.

Los resultados fueron asombrosos; los estudiantes que informaron el uso de una auto charla positiva durante esos 30 segundos fueron capaces de mantener su equilibrio en el segundo intento durante más tiempo que los que utilizaron exclusivamente diálogo interno negativo o tenían una mezcla de ambos. El diálogo interno positivo resultó en un tiempo medio de equilibrio de 9,29 segundos, mientras que en los otros dos grupos fue de 8,29 segundos.


Esto evidencia la importancia de ser capaces de detectar esos pensamientos negativos que nos podamos estar diciendo, con el objetivo de convertirlos en críticas constructivas y pensamientos más sanos que nos ayuden a desarrollarnos como deportistas, y sobre todo como personas.


En resumen, aunque se trate de algo un poco difuso que surge de manera inconsciente, el auto diálogo es una potente herramienta de la que podemos hacer uso para aumentar nuestro rendimiento deportivo, adquirir o mejorar destrezas, mejorar nuestra confianza, mantener la atención o mejorar nuestro estado de ánimo, entre muchas otras cosas.


Por Noelia Bermúdez Luis