• Área de Psicología

Tipos de liderazgo y entrenadores en el ámbito deportivo



En el contexto deportivo podemos encontrar diferentes prácticas deportivas que pueden ser tanto individuales como colectivas. En estas últimas, forman parte los equipos o grupos deportivos compuesto por jugadores, cuerpo técnico, cuerpo médico… Cada uno de los integrantes adopta un rol diferente dentro del equipo. El rol en el que nos centraremos es el de líder, el cual es, normalmente, representado por el entrenador. Se pueden encontrar diferentes estilos de liderazgo e influir de una manera u otra en el resto del grupo. Se revisarán los tipos que existen y cuál es el más efectivo para el equipo desde la teoría de liderazgo de Lewin, Lippit y Wide (1939).


El liderazgo ha sido definido por numerosos autores, cada uno ofreciendo unas aproximaciones diferentes. Por ejemplo, para Bass (1990; citado en Mendo, 2005) destaca que el liderazgo supone un proceso de influencia entre el líder y los seguidores. El liderazgo se produce en el momento que un componente o participante del grupo consigue modificar la motivación del resto de los integrantes. Por otro lado, los rasgos que debe tener un líder (Blanco, Caballero, De la Corte, 2005) son: motivación de logro y para influir en los demás, conocimientos, competencia cognitiva y social, autoconfianza, fiabilidad y flexibilidad.


La figura de entrenador es muy importante para conseguir el máximo rendimiento de cada uno de los jugadores y, como equipo, obtener las metas que se propongan como grupo. Para ello, el entrenador debe adoptar el rol del líder efectivo. Según Palomo (2008; citado en Piñeiro, 2018) las funciones que debe adoptar el entrenador como líder efectivo es la de ser capaz de tomar decisiones importantes, la de proporcionar feedback apropiada y constructiva a los jugadores, además de conseguir una motivación en ellos. Sobre todo, conseguir unas relaciones interpersonales sanas con el que aumentarán las posibilidades de que el equipo logre sus objetivos. Por otro lado, Weinberg y Gould (1996; citado en Piñeiro, 2018) indican que el líder efectivo es aquel que organiza, planifica, coordina, conoce los objetivos y mantiene un ambiente óptimo en el equipo que favorezca el funcionamiento.


Tipos de liderazgo

Atendiendo a una primera aproximación (Melendo, 2005), se puede diferenciar entre el liderazgo formal (seleccionado por la propia entidad) y el liderazgo informal (emergente en el equipo). Al fin y al cabo, los dos son de carácter formal. Sin embargo, se encuentran funciones diferentes. En cuanto al formal, debido a que han sido seleccionados por la entidad, debe cumplir una serie de valores y demandas con el fin de conseguir los objetivos. Además, tienen que ser capaces de satisfacer las necesidades y aspiraciones de los integrantes del grupo. De este modo, el líder formal o entrenador del equipo, será considerado como un líder efectivo. Por otro lado, el líder informal, puede darse por la interacción de los propios jugadores del equipo y que uno de ellos se le considere como portavoz y líder (por ejemplo, el capitán del equipo).


Otra de las aproximaciones a los tipos de líder es la conocida propuesta de Lewin y sus compañeros. La propuesta de éstos (Lewin, Lippit y White, 1939; citado en Melendo, 2005) fue tres diferentes tipos de líder. Además, Abric (1986, citado en Melendo, 2005) realiza un estudio aplicando la teoría de Lewin a diferentes equipos deportivos para conocer la efectividad de cada tipo de líder/entrenador.


Autoritario

Se trata del entrenador que no da explicaciones acerca de la organización del equipo ni del trabajo que pone en práctica. Los criterios con los que evalúa solo los conoce el propio entrenador. Ordena, dirige, manda, critica y se mantiene lejos de la participación activa del equipo, a menos que haya que demostrar los ejercicios. Este tipo de líder genera distanciamiento, apatía y hostilidad. No fortalece la cohesión grupal y puede provocar divisiones en el equipo generando subgrupos. Esto supone que, la hostilidad generada por el entrenador se transfiera entre los jugadores, polarizando, así, al equipo. En cuanto a la efectividad del rendimiento, es satisfactorio en presencia del entrenador, pero se devalúa cuando no está presente.


Democrático

El entrenador democrático fomenta el debate, el feedback entre el equipo y toma decisiones una vez escuchado a todos los integrantes. Se conocen los criterios del entrenador y cómo los evalúa. Cuando hay un conflicto en el equipo, propone diferentes opciones para poder resolverlo como grupo. Estos entrenamientos están caracterizados por la libertad de elección en cuanto a los ejercicios propuestos, por tener en cuenta el pensamiento de todos los jugadores, por la objetividad y aceptación de críticas llevadas a cabo de forma asertiva. Mediante este estilo de entrenador, se consigue un gran rendimiento por parte del equipo y, al contrario que en el autoritario, no decrece en ausencia del entrenador. Se genera una gran cohesión del grupo junto a un ambiente satisfactorio y positivo. Todos los conflictos que pueden emerger se hacen saber y solucionar entre todos, lo que evita el distanciamiento entre jugadores.


Laissez Fair o “Dejar hacer”

Este tipo de entrenador adopta un rol pasivo y desinteresado. No lleva a cabo ningún poder en el equipo y se limita a realizar las mínimas funciones. No dirige, ni juzga, ni ordena… con lo que los jugadores son libres de realizar cualquier acción. Únicamente el entrenador actúa si alguno de los jugadores lo solicita. Este tipo de entrenador no saca partido del potencial de los jugadores y pueden quedar desaprovechados, con lo que el rendimiento del equipo es nulo. Por ello, la presencia o no del entrenador aquí es independiente al rendimiento que pueda ofrecer el equipo. El ambiente del equipo es malo y no hay ni cohesión ni satisfacción.


Conclusión

Tal y como se ha podido comprobar desde la teoría de Lewin, el entrenador que genera un ambiente y rendimiento adecuado, positivo y eficiente es el entrenador democrático. Favorece la cohesión de grupo y establece vínculos cercanos tanto entrenador-jugador como los jugadores entre sí. Lo ideal es fomentar la preparación de entrenadores en un estilo democrático para obtener todos los beneficios del deporte a nivel físico, psicológico y social.


Por Alejandro Gormaz


Referencias bibliográficas

  • Blanco, A., Caballero, A., & De la Corte, L. (2005). Psicología de los Grupos. Madrid: Pearson.

  • Mendo, A. H. & Canto, J.M. (2005). El liderazgo en los grupos deportivos. En Mendo, A. H. (Coord.), Psicología del Deporte (Vol. I): Fundamentos 2. Wanceulen.

  • Piñeiro Martín, D. (2018). Estilos de liderazgo y organizaciones deportivas: análisis del liderazgo transformacional versus transaccional en el deporte en León. (Trabajo final de Grado). Recuperado de Unileon (https://buleria.unileon.es/bitstream/handle/10612/7208/Pi%c3%b1eiro%20Mart%c3%adn%2c%20Diego.pdf?sequence=1&isAllowed=y)

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