Estudio cardiológico, indicado para todos los deportistas
Todos los deportistas de alta competición, federados y aficionados, deberían someterse a un reconocimiento médico para no poner en riesgo su salud, según se ha puesto de manifiesto en el II Simposium de Prevención en el Fútbol y en el Deporte de Alta Competición, en Madrid.
"Lo ideal sería que todo deporte recreacional sea controlado por el Sistema Nacional de Salud. Le decimos a la población que haga actividad física para reducir el riesgo cardiovascular y otras patologías, pero creo que las instituciones deberían ponerse a trabajar", ha afirmado Juan Manuel Alonso, director de los Servicios Médicos de la Federación Española de Atletismo, durante el II Simposium de Prevención en el Fútbol y en el Deporte de Alta Competición, que se ha celebrado en el Hospital Clínico San Carlos, de Madrid.
"Hay que entrenar en la medida justa. El problema es que el aficionado, en su afán de progresar, de competir consigo mismo, de superar unas metas, a sus compañeros o al reloj, entrena sin ningún control, y éstos son quizá los que tienen más riesgo", ha dicho Araceli Boraita, jefa del Servicio de Cardiología del Centro de Medicina del Deporte del Consejo Superior de Deportes. Según Boraita, deberían someterse a un reconocimiento mínimo, dirigido a las patologías cardiovasculares, que puedan orientar a la existencia de una cardiopatía "porque son las principales causas de muerte súbita en un porcentaje que ronda entre el 74 y el 92 por ciento", y que podría realizarse en el SNS.
En su afán por mejorar, el deportista aficionado pone en riesgo su salud al entrenar sin seguir protocolos establecidos y sin realizarse un estudio cardiológico.
A su juicio, el estudio para los atletas federados debería ser más completo por parte del médico del Deporte, "que está preparado para detectar estas patologías, y realizar un estudio completo, no sólo cardiológico, sino metabólico, del aparato locomotor y endocrino. Como mínimo debería realizarse un electrocardiograma, una prueba de esfuerzo, y lo ideal sería añadir un ecocardioagrama porque hay patologías que corren el riesgo de pasar desapercibidas" al resto de las pruebas.
Alonso afirma que lo ideal sería que aquellos deportistas que quieran realizar ejercicios de alta intensidad, como las maratones o las medias maratones, realizaran un chequeo médico que les valide como aptos para la práctica o no. Para Boraita, el gasto de este reconocimiento debería ser asumido por el paciente, como una manera de cuidar y promover la salud. Por ejemplo, en Italia "no se puede ni siquiera asistir a un gimnasio sin un reconocimiento médico, ni competir sin el chequeo de un médico del Deporte, ni participar en alta competición sin el estudio de un cardiólogo deportivo".
Conclusiones - Como conclusión de las jornadas, Antonio López Farré, uno de los coordinadores y jefe de la Unidad de Investigación Cardiovascular del Clínico, afirma que es esencial seguir divulgando el conocimiento médico y científico del deporte a los profesionales y a la población general. Además se ha de hacer hincapié en que "la muerte súbita se puede prevenir. Para ello es importante el estudio genético de las patologías asociadas a estas enfermedades, sumadas a otras pruebas como el electro, el ecocardiograma y la prueba de esfuerzo.

Pablo Tinajero
Responsable de desarrollo
Grupo EmSalud
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